LUIS CONTE AGÜERO:

DIOS: CUBA, ESPAÑA Y 50 ESTRELLAS

(Historia de un Viaje a España)

Queridos amigos:

 

El Dr. Luis Conte Agüero no amasa fortunas ni bienes materiales. Trabaja por el desarrollo del pueblo cubano y de los pueblos hispanoamericanos, por la democracia norteamericana, por los Derechos Humanos, por todas las causas justas. Dotado de singulares talentos y reconocimientos no usuales, es Doctor en Filosofía y Letras y Asesor Jurídico. Todos lo reconocen como político de talla inmensa y amplia sabiduría, alta moral y ética intachable, de inmenso y honorable prestigio. Es filósofo, poeta, literato, cantante, historiador y escritor fecundo con más de 40 títulos publicados. Uno de los oradores más brillantes que se pueda escuchar jamás: denominado primero La Voz Más Alta de Oriente y de Cuba, y después La Voz Más Alta de América, título avalado en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por la congresista Ileana Ros Lehtinen en declaración del 28 de enero del 2009. Conte ha compartido con Presidentes de los EEUU sobre asuntos trascendentales, y en numerosas ocasiones han solicitado su asesoría sobre temas de gobierno. También ha sido asesor de varios presidentes de Hispanoamérica para cuestiones de importancia nacional e internacional.

 

Campeón de los derechos humanos,  Luis fue nombrado en 1961, por los delegados de 14 países latinoamericanos, Presidente del Congreso por la Libertad y la Democracia, y también de la Hemisférica Alianza de la Libertad. En 1965 contribuyó decisivamente a salvar la República Dominicana del inminente peligro comunista, por lo que fue denominado Líder Continental y Abanderado de la Democracia en América. La República de El Salvador lo honró con el título de Héroe Nacional. Fue llamado en el Ateneo de Madrid, en 1975, Poeta de la Hispanidad, y El Poeta de la Hispanidad en el 2001 por un Congreso de Intelectuales del Continente celebrado en Madrid, igualmente en la sede del Ateneo. En Miami se ha dedicado oficialmente el 6 de julio como el Día del Dr. Luis Conte Agüero, y parte de la importante Avenida 27 lleva su nombre. En 1991 la Cámara de Representantes del Estado de la Florida lo proclamó Modelo Ejemplar y saludó la Influencia Extraordinaria de Una Sola Vida Humana, en esta ciudad de 6 millones de habitantes, donde ha sido reconocido como El Latino Más Popular. Ha recibido las llaves de numerosas ciudades e instituciones y son incontables los diplomas, reconocimientos y distinciones con que ha sido distinguido.

 

Como un caballero de los tiempos antiguos, paladín y Quijote de todas las causas nobles, luchador incansable por la felicidad y la justicia, su vida se resume en su lema: con Dios servir, que   es su timbre de nobleza y se resume en un blasón avalado por una larga y venerable trayectoria patriarcal. Las palabras “con Dios servir” dichas ahora, resumen la trayectoria de su vida, porque cuando contaba apenas diez años ya se ocupaba de catequizar a los niños pobres en su natal tierra de Oriente, y a los trece acompañaba al inolvidable Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Enrique Pérez Serantes, como un notable predicador del Evangelio, cuando Monseñor recorría como misionero la provincia, siempre predicando la palabra de Jesucristo, hasta el día de hoy. Muchos, muchísimos años predicando dignidad, principios, valores,  tradiciones,  justicia, derechos humanos, lo que significa proclamar la Palabra de Dios en todas partes y honrar su divisa, con Dios servir. Resumo afirmando que este hombre, Luis Conte Agüero, amigo y Maestro, Señor de la Palabra, durante su larga y fructífera existencia de Patriarca y Apóstol, ha sido siempre un ejemplo vivo de caballeros, y de bardo entre los poetas cuyas características señaló certeramente el escritor danés Andreas Madsen: Pensar alto, sentir hondo y hablar claro, que tipifica los poemas de Conte Agüero.

 

Llama la atención que Conte, tan reconocido, homenajeado y premiado en este país por  norteamericanos y  cubanos,  destacado y honrado con títulos tan altos,  y proclamado dos veces en el Ateneo de Madrid como el de Poeta de la Hispanidad, no había sido reconocido, sobre todo en España, por su inmensa labor de hispanista, poco divulgada pero siempre presente en su poesía, en su oratoria, en sus palabras y en sus libros. Digo España, porque es la madre de América, y porque este continente, incluyendo Estados Unidos y Canadá, donde también fueron españoles los primeros europeos, dio un inmenso salto adelante en la civilización, el hombre salió de la oscuridad de la prehistoria y avanzó siglos  desde que fue descubierto y comenzó a ser fundado y educado por España, que echó las bases de 20 naciones, hizo nacer en la Florida la ciudad de San Agustín, primera de los Estados Unidos, y acto seguido las de Nueva Orleans, Los Ángeles, San Antonio, San Diego, San José, San Francisco, El Paso y Memphis, para citar solo algunas principales, reconoció las costas y la geografía del Canadá, y erigió en la tierra helada de Alaska la primera ciudad, que se denominó Ciudad Valdés.

 

Naturalmente, Conte nunca ha pasado inadvertido en este Continente ni en Estados Unidos. Siempre está  presente cuando llega el Día de la Hispanidad, y es recibido con mucho cariño por todos los representantes de España en Miami, sean diplomáticos, empresarios o altas figuras del arte, la literatura y el gobierno, porque sus hechos, sus libros y sus versos han saltado el Océano y son bien conocidos en Europa. Y también está  España en el idioma que utiliza magistralmente, en el alto vuelo de su poesía, en esas joyas de oratoria que son sus discursos y sus intervenciones, en su filosofía, su pensamiento, su formación profesional y personal, aunque su nombre no sonaba fuera de selectos círculos literarios. Mas de pronto comenzaron a llegar buenas nuevas, señales de que también en España su obra era reconocía, admirada y distinguida por muchos hombres de bien, y  llegaron reconocimientos muy merecidos, causa de su viaje a la Madre Patria el pasado año 2015. Y hoy, con España en el corazón, en la prosa y en el verso, el Dr. Conte Agüero publica un libro sobre su último viaje a la Patria de sus mayores, que son también los nuestros, y me ha hecho el honor de pedirme que haga la introducción de esta obra.

 

El libro se titula “Cuba, España y 50 Estrellas”. Es la historia de su Viaje a España, en Noviembre de 20015, relatada en un hermoso volumen de 200 páginas, con más de 80 fotos, de los momentos culminantes de ese viaje inolvidable, que comenzó en Sevilla, exactamente el día 10, cuando el Presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España, Don Francisco Rodríguez Aguado, le hizo entrega solemne de la Gran Cruz de Caballero de esta Real Corporación y del diploma correspondiente. La Hermandad Nacional Monárquica de España es una Asociación sin ánimo de lucro defensora de la Constitución Española y de la Monarquía Parlamentaria, institución democrática en la que el rey es cabeza del estado bajo el control de los poderes ejecutivo y legislativo, y que en reconocimiento a los méritos, trayectoria personal o actividad en cualquier campo, distingue a sus miembros al ingresar en función de sus currículos, con las categorías de Oficial, Caballero, Comendador, Gran Cruz y Banda de la Gran Cruz, siendo estas dos últimas para sus miembros más cualificados y personalidades de reconocido prestigio tanto nacional como internacional.

 

El 14 de Noviembre tuvo lugar un momento estelar que se narra en este libro, cuando el Dr. Luis Conte, en el Cruzamiento de nuevos caballeros de la Imperial Orden Hispánica de Carlos V, recibió en la Sala de los Reyes del Alcázar de Segovia, de manos de S.A.R. el príncipe Enrique de Borbón, la investidura de caballero con el rango de Comendador de Número, el diploma y las condecoraciones correspondientes. Esta Orden fue instituida por la Sociedad Heráldica española para premiar las realizaciones de las personas que realzan la Hispanidad con sus vidas, y los méritos sobresalientes de los más distinguidos en el hermanamiento de los pueblos hispanos. Pueden pertenecer a ella los iberoamericanos y españoles distinguidos por su defensa, participación y enaltecimiento de la Hispanidad, con tantos y tan altos méritos que puedan ser incorporados a esta hermandad de caballeros. Tuve el gusto de estar con Luis Conte ese día, en que también estaba su hija Carina, quien vino de Uruguay para acompañarlo en el acto del Alcázar de Segovia, fortificación imponente y augusta construida en la montaña diez siglos atrás, a más de 2000 metros, sobre una fortaleza romana, erigida sobre otra más antigua de los celtíberos, y que fue escogida por 52 Reyes de España para que fuera su hogar. Allí se celebra todos los años, en el recinto de la Sala de los Reyes, el cruzamiento de los caballeros y damas que ingresan en la Imperial Orden Hispánica, personas seleccionadas por tener las más altas realizaciones y honores en todos los campos de la actividad humana dentro de la Comunidad Hispanoamericana de Naciones, y por iluminar la memoria histórica del emperador Carlos V, el gran rey que echó los cimientos del imperio y comenzó a levantar el magno edificio de la Hispanidad.

 

Al terminar el Cruzamiento nos trasladamos al magnífico Hotel Cándido de Segovia, donde tuvo lugar un coctel, y la espléndida Cena de Gala, con la obligada inclusión del famoso cochinillo asado a la usanza local, numerosas fotos, discursos… en este escenario el Dr. Conte Agüero emocionó a los asistentes narrando su primer encuentro con S.M. Felipe VI, cuando sólo contaba 18 años, y con la declamación de algunas estrofas de su Poema al Rey, haciendo gala de su poderosa voz, hasta el momento culminante en que el Gran Maestre de la Orden, Príncipe Don Enrique de Borbón, nos concedió el honor de llamarnos para que la primera fotografía oficial del evento fuera la de él con nosotros, dos cubanos exiliados y un amigo norteamericano, hijo de la tierra generosa que nos dio refugio y acogida, que también estaba presente.

Esta es la historia que con otras muchas impresiones y recuerdos se narra en este libro, que ahora va a presentar su autor, el Dr. Luis Conte Agüero, con la emoción de estos honores y reconocimientos tan merecidos. Con ésta, incorpora una nueva joya a sus obras escritas, y una muestra más de su buen vivir, de su buen hacer, y de las honras que ha merecido en su larga, extraordinaria, fructífera y ejemplar trayectoria. Por este libro lo felicitamos al tiempo que nos felicitamos nosotros porque vamos a  disfrutar de esta obra magnífica, donde cada página es una lección de vida  bajo el lema con Dios servir.

Muchas gracias.

Dr. Salvador Larrúa-Guedes

Miami, 3 de Marzo de 2016